La escuela de medicina puede proporcionar la base para su conocimiento de anatomía, pero como cirujano, usted está constantemente reforzando ese conocimiento. Para prepararse para una operación, no es inusual que un cirujano en formación revise la anatomía mientras estudia los pasos de la operación. Es particularmente importante conocer la anatomía para un paso crítico de una operación, como las áreas donde un mistep podría provocar una hemorragia importante o una lesión permanente. Mientras está en funcionamiento y después de una disección extensa, puede ver la invasión de un tumor en una estructura que puede causar que abandone una operación “curativa” planificada. El conocimiento de la anatomía es crítico para hacer tal determinación.
A medida que los cirujanos realizan técnicas invasivas más minimalistas, es común revisar la anatomía a medida que se adaptan a las nuevas técnicas quirúrgicas. La colecistectomía laparoscópica (extirpación de la vesícula biliar) es una operación común. Más de 1.2 millones de casos ocurren en los Estados Unidos cada año. (Referencia: Truven Health Analytics (Thomson / Solucient), USA Procedure Volumes 2014) Un estudiante de medicina aprenderá la anatomía “normal” del hígado y las vías biliares. Sin embargo, un cirujano necesitará conocer todas las variaciones de la anatomía del conducto biliar. El desconocimiento de esta anatomía puede conducir a una identificación errónea de las estructuras, lesiones en el conducto biliar común o una arteria hepática, y la necesidad de muchos procedimientos más extensos.
La escuela de medicina es solo el comienzo de un proceso educativo de por vida.
“Variaciones en conductos císticos y hepáticos”