En primer lugar, tenga en cuenta el hecho de la convulsión, el tipo de ataque (gran mal, petit mal) y su duración. No podrá contar su frecuencia cardíaca si están teniendo una convulsión de gran mal, y su frecuencia respiratoria será demasiado irregular para contar, pero debería volver a la normalidad cuando termine el ataque. De lo contrario, proporcione CPR.
No estaría de más ver las condiciones inusuales que pueden haber desencadenado la convulsión: altas temperaturas, condiciones de hacinamiento, gran ansiedad.
Si la persona aparentemente se lesionó a sí misma (impacto en la cabeza, lengua mordida, etc.), asegúrese de que el médico lo sepa.
Si la persona muestra signos de “aura”, como de repente recuperar el aliento, endurecerse extrañamente, hacer un gesto inusual, o hacer clic en la lengua justo antes de la convulsión, esa información puede ser útil para el médico.