Si vuelves a leer el blog al que te vinculaste, verás que el escritor explicó cómo se produciría esa idea, como una simplificación excesiva del concepto de “depravación total”:
[Depravación total] es la enseñanza de que, como consecuencia de la Caída del Hombre, toda persona nacida en el mundo está esclavizada al servicio del pecado y, además de la gracia eficaz o preveniente de Dios, es completamente incapaz de elegir seguir Dios, abstente del mal, o acepta el regalo de la salvación tal como se te ofrece.
De acuerdo con esta doctrina cristiana, todo lo que hace el hombre, mientras no haya aceptado la fe cristiana, está contaminado por el pecado. No creo que esto signifique que cada respiración individual es un pecado, pero sí significa que la persona está en un estado de pecado todo el tiempo. En el momento en que uno acepta a Jesús, este estado es revocado.
Al menos según el judaísmo, esta doctrina es absolutamente errónea.