Sí, esto se puede hacer en un laboratorio usando una enzima que corta los antígenos A o B en las células sanguíneas de una persona A, B o AB. Los glóbulos rojos resultantes serían el grupo O, que podría transfundirse a un receptor de cualquier grupo sanguíneo una vez que los antígenos recogidos se eliminaran por lavado. Ver: los científicos descubren una enzima que puede cambiar el tipo de sangre de una persona.
En la actualidad, esto sería demasiado laborioso y costoso de hacer a escala comercial, y tendría que pasar por ensayos clínicos para establecer la seguridad y la eficacia. Los fabricantes también tendrían que establecer materiales y métodos de fabricación que darían como resultado un producto seguro y eficaz, que también sería costoso. La vida útil de los glóbulos rojos no se extendería y podría acortarse si las paredes de las células se debilitaran, por lo que el producto podría ser menos útil que el producto actual, dependiendo de cuánto tiempo tomó el proceso de fabricación.