¿Qué le dices a un paciente que dice ‘¿Por qué a mí?’?

Es muy difícil y la mayoría de las veces no hay nada que puedas decir. La vida apesta y las cosas malas le pasan a la gente buena todo el tiempo. Nada de lo que digamos va a marcar una diferencia real en cómo se sienten.

Dos una primavera a la mente. Primero, un conductor ebrio que se había estrellado contra el costado de la casa de alguien y le había roto los dos brazos. Todo lo que siguió hablando fue de lo horrible que le había pasado a él y de que siempre había tenido mala suerte. En ningún momento pensó en los dueños de las casas pobres ni se hizo cargo de sus acciones. Era como tantas personas en la actualidad en que es culpa de todos los demás, pero la suya.

En segundo lugar, nos pidieron que transportáramos a una mujer de un hospital a otro. Tenía cáncer terminal y actualmente tenía sepsis. Ella estaba bastante mal.
Ella tenía 48 años. Ella y su esposo habían trabajado muy duro para poder retirarse temprano, no habían tenido vacaciones, juguetes caros, autos, etc. Todo para que pudieran disfrutar de una larga jubilación. Dos semanas después de retirarse, descubrió que tenía cáncer. Estaba obviamente deprimida, pero en ningún momento se quejó ni gimió. Como ella dijo, no fue culpa de nadie, la mierda sucede. Pasé cerca de media hora con ella y ella fue toda una inspiración. Estaba contenta de haber visto crecer a sus hijos y de que su esposo era lo suficientemente joven como para disfrutar de una vida larga.